Sacado desde lo más hondo de mi corazón, donde duermen los recuerdos y los pensamientos.

viernes, 18 de febrero de 2011

Amelie odiaba a Matthew y no había más que hablar.

"Mierda" pensé mientras iba de camino al instituto ya que había empezado a llover y aún iba a medio camino, así que em quité los cascos y los guardé en la mochila. Continué andando mientras pensaba que sería un mal día y que ojalá apareciera Albert con su Vespa.
Cuando iba llegando sentí que no era agua lo que caía del cielo, era granizo, y yo sin paraguas, por lo que llegué al instituto patéticamente mojada. Así que fui corriendo al cuarto de baño y me miré en el espejo; tenía el pelo chorreando, la camiseta de los Ramones empapada y los pantalones y las Nikes como si acabara de salir de la ducha. "Joder" pensé en voz alta mientras salía del cuarto de baño. con tal sorpresa que choque con la persona que menos se me apetecía ver ; Matthew.

+¿Por qué no dejas al de la guitarrita?
-¿Por qué tendría que hacerlo? - le contesté  mientras me apoyaba en la pared.
+Por mi - me dijo mientras me guiñaba el ojo y apoyaba los brazos en la pared para impedirme salir.
-¿Por ti?, me importas una mierda, pasaste de mi de buenas a primeras, tuve que hacerme el ave Fenix y renacer de mis cenizas ¿y pretendes que deje a la persona que mejor me hace sentir de este mundo por un capullo integral como tu?
+Si ¿ por qué no? porcierto, ¿por qué estás tan... mojada?
-No tengo ganas de contestarte ¡dejame irme! 
+No hasta que no me lo cuentes preciosa - me dijo con su mejor sonrisa picarona.
~¡Matthew! deja a Amelie ahora mismo o te las ves con el director!
Sí, era mi famoso profesor de educación física, ese que está tan bueno y que me tiene tan enamorada. Yo solo se que hizo que el pesado de Matthew se fuera,el resto del tiempo le miraba a sus ojos.
~¿Cómo está mi alumna preferida?-me dijo apoyando su mano en mi hombro.
-Ahora que has hecho que Matthew se vaya, bien Michael.
~Está enamorado el pobre.... aunque contigo eso no es muy dificil - dijo mirandome fijamente con esos ojos TAAAAN azules.
-No, no lo creo, pienso que solo lo hace por joder...
~Por cierto Amelie, ¿cómo llevas inglés?
-Fatal como siempre...
~Yo alguna tarde podría echarte una mano...
-No se Michael... eres mi... ¿profesor? podríamos meternos en un buen lio.
~¿Y si nadie se entera? Se que es muy irresponsable por mi parte Amelie, pero solo pretendo ayudar...
-¿El viernes?-le dije con ojitos de cordero.
~A las 7 en mi casa, sabes donde es.
Entonces se acercó a mi oreja y me dijo:
~Te espero pequeña.
Tantos paraguas en el mundo y yo sin ninguno.


Dedico especialmente esta entrada a 2 seguidoras
que siempre están llenandome de elogios
 y que  siguen mi blog
y comentan cada vez que tienen oportunidad de ello,
Lara y Paula gracias por ser tan geniales ♥ 

domingo, 13 de febrero de 2011

El mejor fin de semana de mi vida.



"Amelie, papá y yo pasaremos el fin de semana fuera" así que descolgué el teléfono y llamé a Albert.

-¿Si?- me contestó el con voz de dormido.
+¡Hola! ¿está por ahí mi guitarrista preferido?
-Supongo que soy yo pequeña ¿qué pasa?
+¿Te apetecería un fin de semana en mi casa a solas?
-No...
+¡Imbécil!
-Que si tonta, ahora mismo estoy allí.
                        
Entonces me dispuse con el pulso disparado a prepararlo todo, cambié las sábanas de la cama de matrimonio de mis padres, arreglé la cocina que estaba hecha una porquería y me puse un buen modelito.
Sonó el timbre e histérica abrí sin preguntar si quiera quien era. Obviamente era él, y venía con una maleta en la mano, pero de estas que se cuelgan que son muy grandes con el símbolo de los Rollings, pero sobretodo venía con una sonrisa de oreja a oreja. Me preguntó que donde dejaba la maleta y le dije que en la habitación de mis padres, así que me regaló una de sus mejores sonrisas picaronas.
Vimos unas cuatro películas comiendo palomitas y pizza, nos miramos y nos empezamos a besar como dos locos entonces, nos fuimos a la habitación de matrimonio, me quitó la camiseta, sabía a lo que iba, y no, yo nunca lo había hecho.
-Albert yo...
+Lo se pequeña, no te preocupes, tendré cuidado, tu relájate.
Así que me dejé llevar. me tiró a la cama y pasó lo que pasó.
+¿Pequeña estás bien?
-Ha sido increíble, la mejor experiencia de mi vida, gracias por quererme.
+Yo no te quiero, yo te amo.              
-¿Cuánto del 1 al 10?
+Infinito, de aquí a la Luna es poco, me quedan 16 días y trece meses para pedirte matriomonio.
-Estás loco...
+¿Por ti? Ya.

domingo, 6 de febrero de 2011

Playa, amor y Albert.

"Pequeña Amelie, ¿has visto el día?, está soleado, ¿te apetece un día en la playa?, te quiero."
Sí, era mi pequeño chico misterioso invitandome  a ir a la playa, y no me lo pensé dos veces. Ya no se si era porque íbamos a ir en su moto, o porque tenía ganas de tumbarme en la arena y escuchar las olas del mar, que falta me hacía, pero decidí ir. 
A las doce y media estaba debajo de mi casa, con su Vespa, que sí, que no es nada del otro mundo y yo lo se, pero a mi con eso y con él me sobra. Así que me monté en la moto y me agarré a él y emprendimos camino a la playa. Aunque no podiamos hablar, juraría que hablabamos por pensamientos, cada vez que yo veía un sitio bonito el frenaba un poco, fue lo más especial del mundo, yo solo se que no me quería soltar de su cintura nunca.
Cuando por fin llegamos a la playa despues de 25 minutos de viaje se quito el casco y dejó sus pelos rizados al viento.
-¿Estás bien pequeña?
+Mejor que nunca, aunque a la vuelta más despacio porfavor.
-Ven aquí y dame un beso.
+¿Y si no quiero?
-Te mueres de ganas pequeña.
Entonces se acercó y le besé, y todavía fue más especial que el primero,será porque estábamos en la arena y el sol lucía en lo más alto del cielo, o porque simplemete el sonido de las olas me ponía la carne de gallina.
Tendí mi toalla de los Ramones en  la arena y me tumbé mientras veía a mi pequeño Albert con su melena al viento y sus ojos azules que brillaban más que nunca poner su toalla al lado de la mía mientras me miraba con una sonrisa de oreja a oreja.
+¿Por qué sonries tanto pequeño Albert?
-Porque aún me pregunto por qué aceptaste a tomarte las cañas conmigo y a mis churros con chocolate, me pregunto como te atreves a montarte en mi moto y como te fijaste en mi.
+¿Quieres la respuesta? Pues porque no he visto a nadie más perfecto que tu, porque no se como quisite mi telefono y porque me quieres, y eso es lo que importa.
-Eres la persona mas dulce del mundo, te quiero, quiero casarme contigo.
+Estás loco Albert, pero aún así te quiero muchísimo.
-Te prometo que si esto sigue adelante, me caso contigo, le pido la mano a tu padre si hace falta.
+Anda cáyate y dame un beso.